El Parlamento Europeo aprueba una resolución que reclama la realización de análisis de ADN para autentificación de alimentos.


Los recientes casos de fraude alimentario que incluyen la venta de carne de caballo como carne de res, la venta de sal del camino como sal de alimentos, las presencia de grasas contaminadas con dioxinas en alimentos para animales, el etiquetado fraudulento de peces, el etiquetado incorrecto de los mariscos, etc., han llevado a un grupo de eurodiputados a pedir a los países de la UE que aumenten su preocupación sobre el fraude alimentario, dando al tema la relevancia que tiene. Entre las propuestas se encuentran un endurecimiento de las sanciones, el aumento y mejora de los controles y la mejora de los mecanismos de comunicación del fraude a nivel europeo.

 

Estas demandas de cambio se han traducido en la presentación de una resolución no legislativa por parte de la Eurodiputada Esther De Lange (PPE, NL), la cual  fue aprobada recientemente por el Parlamento Europeo.

Esta resolución considera que sería conveniente que el sector alimentario elaborase y aplicase proactivamente iniciativas contra el fraude, como controles de integridad del producto, controles internos, análisis, planes de trazabilidad de productos, auditorías y certificaciones.

Además, se manifiesta la responsabilidad del sector minorista a la hora de garantizar la integridad de los productos alimentarios y de exigir a sus proveedores una cadena de suministro segura y protegida.

Por otra parte, en relación a los controles, la resolución hace hincapié en que la realización de controles debería basarse en perfiles de riesgo y análisis de vulnerabilidad de cada cadena de suministro y cada producto alimentario, aprovechando investigaciones académicas en curso que combinan el saber en los ámbitos de la autenticidad de los alimentos y de la criminología.

Además, insta a la Comisión y los Estados miembros a que sigan fomentando programas de investigación y desarrollo europeos y nacionales orientados a desarrollar y aplicar tecnologías y métodos para detectar el fraude alimentario. En este sentido, la resolución propone la introducción de pruebas de ADN como procedimiento ordinario para determinar la especie en controles por muestreo, especialmente con respecto a los productos de carne y de pescado, y que se establezca una base de datos de ADN centralizada para este fin. Además, la resolución considera que los resultados de los controles deberían hacerse públicos de forma que sean de fácil acceso y comprensibles para los consumidores.

Finalmente, respecto a las sanciones, la resolución propone endurecer las penas, las cuales deberían fijarse, por lo menos, en el doble del beneficio económico estimado que se pretende obtener con la actividad fraudulenta; y pide que se establezcan sanciones penales, para los casos de fraude en los que la salud pública sea puesta en peligro.

 

http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=TA&reference=P7-TA-2014-0011&language=ES&ring=A7-2013-0434

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